Categoría: Relato corto

De por qué el TUP se llama TUP y no TAP por ejemplo

–No lo pienso hacer, no insista más Sr. Jim…

–Pero, ¿por qué no lo quiere hacer, Profesor Jones?

–No veo ni la necesidad ni el sentido… A ver, Sr. Jim, ¿por qué quiere cambiarle el nombre al Teletransporte UniPersonal, al TUP?

–Eso de TUP, es un nombre ridículo, suena a onomatopeya…

–Yo creo que es un nombre breve y conciso…

–Pero no es un nombre exacto…

–¿A que se refiere?

–Bueno, ahora que sabemos que el TUP también sirve para viajar por el tiempo… Tendría que tener un nombre más acorde con su función…

–¿Qué es para usted un nombre más acorde?

F11248_anacronopete–Pues no sé, algo que tenga que ver con el tiempo… Algo así como Cronotilus o cronopete o anacronópete…

–Esos nombres serían adecuados si el TUP fuera una especie de vehículo, pero realmente es más bien un reloj de pulsera…

–Cierto, pero vamos, no le vamos a poner nombre de reloj al TUP, llamarlo Casio o algo así…

–Evidentemente tampoco le voy a poner el ridículo nombre de Máquina del tiempo, eso está claro, aunque ese nombre tenga que ver con su función de reloj…

13552-la-maquina-del-tiempo-h-g-wells–Sí, quizás lo de máquina del tiempo, es un nombre demasiado descriptivo y largo… Tendría que ser algo más corto e impactante…

–No lo veo claro, además, creo recordar que tan solo ha viajado una vez con el TUP por el tiempo…

–Eso sí…

–Así que lo de Teletransporte sigue rigiendo…

–Visto así…

–Además, aunque se viaje por el tiempo, eso no deja de ser una manera de “teletransportarse”… Del griego Tele, que es distancia, como Telepizza y transportarse, que es transportarse…

–Si usted lo dice…

–Claro que lo digo, aunque se viaje en el tiempo, también se puede viajar por el espacio con el TUP que es su objetivo original, vamos…

–No lo acabo de ver claro, sigo pensando que hemos de cambiarle el nombre…

–Le repito que no veo la necesidad de ello…

–Es que eso de TUP no queda tan bien en mis historias…

–¿Sus historias?

–Sí, ya sabe que de tanto en tanto publico un diario pormenorizado de mis aventuras… Y claro en ellas suele aparecer el TUP….

–Acabáramos… Vamos, que lo del TUP no es comercial…

tardis-doctor-who–Bueno… Es que recientemente también quiero hacerme Señor del tiempo… Y claro decir que mi máquina del tiempo se llama TUP, queda un poco mal… Soy el hazmereir de los señores y señoras del tiempo, vamos…

–A mí sí que sus motivos para cambiarle el nombre, me parecen ridículos…

–Pues ya que usted se niega a cambiarle el nombre, iré a hablar con nuestro jefe, el Gul Goauld, que como tal tiene la autoridad necesaria para tomar una decisión de este calibre…

–Eso, vaya, vaya, que así podré seguir yo trabajando tranquilo…

El martes volvemos a casa

La colonia de Nimrod III fue claramente una colonia fallida, como en su día lo fue Nimbus III, no sé si es que el tres es un mal número para las colonias, está claro que el 13 sí. Roanoke también es mal nombre para una colonia…

A veces ocurría que una colonia no iba todo lo bien que se tenía previsto que fuera. Se hacían mal las previsiones o se producía algún cambio importante en el planeta que lo hacía inhabitable.

Existían también empresas que se dedicaban a vender planetas para que fueran colonizados. Y algunas de estas empresas no eran muy de fiar ya que te vendían un planeta a priori atractivo, que luego no resultaba serlo. Para ello pintaban las plantas de verde, construían ríos artificiales, soltaban unos cuantos conejos y cosas por el estilo, no era exactamente eso lo que hacían, pero es para que se hagan una idea.

El caso de Nimrod III no fue ese, no se trató de ninguna venta fraudulenta, así que no podíamos reclamar a nadie. Simplemente se calculó mal o se fue muy optimista en las previsiones colonizadoras.

No es que el planeta fuera inhabitable, por supuesto, si no no estaría escribiendo esto, claro.

descarga (2)El planeta tenía lo que tenía que tener un planeta habitable: atmósfera respirable, plantas, agua… Lo que ocurre es que por ejemplo el agua potable se agotó a los pocos meses de estar allá… Por supuesto construimos alguna que otra planta desalinizadora, pues agua salada había a raudales.

La vegetación era escasa y pobre ya que los terrenos eran extremadamente áridos. La fauna principalmente eran molestos mosquitos… El calor abrasador, ya ven, un desastre…

Algún burócrata de la Tierra no debió hacer bien su trabajo.

Nuestras naves pensadas solo para un viaje de ida no nos permitieron regresar una vez comprobado el desastre.

Para colmo las comunicaciones con la Tierra resultaron imposibles y nos quedamos aislados, años y años, sin posibilidad de escape ni de pedir un rescate de ese infierno… Nosotros que esperábamos escapar de una Tierra asolada por la guerra para encontrarnos con un paraíso, nos encontramos en cambio con un infierno… Fue aquello de escapar del fuego para caer en las brasas…

37b1728d0968fa0910f1fcbbf4927140Pero todo cambio por suerte a los pocos años de estar allá… Habían pasado tan solo 40 años, cuando recibimos comunicación de una nave terrestre que pasaba por la zona… ¿Qué?¿Que 40 años les parece mucho tiempo? No sé, en aquellos tiempos las cosas se hacían con calma y las naves no eran tan rápidas como ahora. El caso es que conseguimos sobrevivir esos 40 años y entonces contactamos con una nave… Todo fue alegría entonces, pues vimos una manera de escapar de aquel infierno. No pudimos esclarecer exactamente que hacía aquella nave por la zona, por aquello que les comenté antes de las interferencias o lo que fuera que hacía prácticamente imposibles nuestras comunicaciones con el exterior. Pero bueno, no era una cosa importante el motivo, lo importante es que venían a rescatarnos…

Por aquello de mantener un orden y unas costumbres, seguíamos rigiendonos por la medida del tiempo de la tierra, así que calculábamos que el martes por la mañana ya tendríamos a nuestros rescatadores allí.

Faltaban unos días para el martes, así que tuvimos tiempo de hacer las maletas y prepararnos para la partida… Y al fin llego el día, el martes… Fuimos todos, los ciento seis colonos, a recibir a nuestros salvadores… La nave aterrizó y salió el capitán de ella…

–¡Que alegría que vengan a rescatarnos y llevarnos de vuelta a la Tierra!

–¿La Tierra? Me temo que no será posible, fue destruida por la guerra… Nosotros somos de los pocos supervivientes de la hecatombe y tratamos de buscar un planeta donde refugiarnos…

4onthursday

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Esperando al doctor

Tom+Baker+TOMBARKEREstoy esperando al doctor. Estoy seguro de que pronto vendrá a verme… ¿Cómo? No, no estoy enfermo, no me refiero a ese tipo de doctor… Hablo de El Doctor, así en mayúsculas, ese que en vez de estetoscopio lleva un destornillador en el bolsillo y que va viajando por ahí metido en una cabina… ¿Qué como sé que vendrá? Es muy sencillo, hace poco descubrí una anomalía espacio-temporal y sé que estos asuntos son del interés del Doctor… Lo descubrí bastante por casualidad… Me puse a buscar mi nombre por internet y encontré una referencia a una persona que se llama como yo y hace las mismas cosas que yo, pero que no soy yo y que supuestamente vive en un lugar tan alejado de aquí como Panamá… Investigué un poco y efectivamente no tengo ningún doble… Al menos en este universo y en esta realidad, por lo que está claro que hay una pequeña brecha entre dos universos paralelos, uno el mío y el otro donde hay un yo alternativo que vive en Panamá… Es algún tipo de anomalía espacio-temporal que ha permitido que información sobre mi yo alternativo llegue a esta realidad… Y está claro que el protagonista de esta anomalía soy yo… Yo la he descubierto y lleva mi nombre… Es algo entre mi yo alternativo y yo…. He sido yo el que se ha encontrado con esta brecha espacio-temporal entre universos o realidades alternativas… Y sé que esto es muy del gusto del Doctor… En algún lugar del panel de su nave se ha encendido una lucecita roja que le avisa que esto ha ocurrido… Así que pronto vendrá a verme… Por lo que simplemente tengo que esperar que llegue, por eso estoy esperando al Doctor…

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Avance de un posible próximo relato

Como conocí a vuestra Gran Nagusa (avance del inicio de un posible futuro relato)

–Perdone que le diga, Sr. Jim, pero esto no hay quién se lo crea –dijo ella.

– Gran Nagusa, me ofende que usted me diga eso, puesto que ya sabe que me esmero mucho en transcribir fielmente todas mis aventuras, para que usted se encargue de distribuirlas por toda la galaxia conocida, por un módico precio, claro está –le respondí.

–Puedo entender que de vez en cuando se tome alguna licencia digamos “literaria” o que exagere algún detalle, pero esta última historia que me ha mandado es altamente improbable y por tanto no hay quién se la crea –aseveró la Gran Nagusa.

–Le repito, que ya sabe que yo simplemente me dedico a redactar lo que podríamos llamar informes de las misiones que realizo para el Imperio Cardassiano o las que realizo yo por mi cuenta y riesgo. Y por tanto me ciño totalmente a la realidad, así que no sé porqué me dice que una de mis ultimas historias es totalmente inverosímil – repliqué yo.

–A ver por donde empiezo… Ah, sí, aquí… ¿Dragones? ¿Dragones, Sr. Jim? ¿Y reyes de cuento? ¿Y princesitas?, ¿quién se puede creer eso? Que estamos en el siglo XXIV, Sr. Jim, XXIV, no en el siglo pasado… el XXIII, vamos…

–Dragones sí, que pasa, usted ya sabe que existen múltiples especies reptilianas, tales como los hombres-lagarto del cuadrante Gamma o los propios cardassianos, para los que actualmente trabajo… (N. del A.: estos «hechos» se narran en el relato Lecturas draconianas)

– ¿Pero dragones? Puedo creerme que se haya topado con seres reptialianos de apariencia humanoide, como los lagartos de V, pero dragones, ¿quién se va a creer esa memez?

–Pero que pasa, ¿es que no puede existir una especie alienigena de apariencia dragonil?

–Hombre, como poder puede, pero que sea verosímil, me cuesta de creer – respondió ella.

–Pues así fue. Me encontré con una especie de dragones espaciales, ¿que pasa?

–Ah, casi se me pasa por alto… Esto es más bueno todavía, resulta que según su narración “de los hechos” ¡uno de esos dragones es un fan suyo!
–Sí, ¿que pasa? Eso le tendría que enorgullecer, ya que es una muestra de que usted hace bien su trabajo de difusión de mis aventuras… Llegando incluso a los más recónditos lugares de la galaxia, ya estén habitados por seres humanoides o dragoniles…

–Vamos hombre, a otro ferengi con ese cuento… Le repito que esto no hay por donde cogerlo y no se lo cree ni el ferengi más tonto de la galaxia… Y mire usted que son tontos los ferengis… Sobre todo los machos de nuestra especie, claro está…

– Por Q que genio. No entiendo que le pasa, yo siempre le he traído grandes aventuras para que las distribuya por la galaxia conocida (y por conocer). Y yo diría que alguna vez ya me había encontrado con otras especies reptilianas. E incluso con otras especies principescas, diría yo…

–Puede ser, pero esto raya el ridículo más absoluto y es una solemne memez, imposible de creer…

–Bueno, bueno, pues no me distribuya esta historieta, y ya está, no hay mayor problema…

– Que remedio. Bueno, si quiere, mire de rehacer la historia esta eliminando todos esos elementos “fantásticos” que ha añadido de cosecha propia…

–Veré que puedo hacer… De todas formas… gracias… por sus comentarios…

–Sí, eso es márchese ya, que estoy muy ocupada y cuanto antes se ponga a ello mejor. Mi fiel ayudante Liriok le acompañará hasta la sala del transportador.

Y así salí del despacho de la Gran Nagusa, en compañía de su ayudante el también ferengi Liriok.

–Anímese señor Jim que tampoco es para tanto –dijo el ferengi.

–Es que no sé que le pasa a la Gran Nagusa… Yo creo que son todos esos tribbles que tiene por el despacho que la ponen nerviosa…

–Podría ser, la verdad es que yo ya le advertí que con esos bichejos no haríamos negocio, pero ella insistió… – dijo Liriok.

– ¿Y es necesario que vaya desnuda todo el tiempo? A mí personalmente me pone nervioso…

– Es parte de nuestra cultura. Aún tiene suerte que con tantos tribbles va medio tapada.

–¿Que quiere decir? –pregunté yo.

–Pues eso, que entre los tribbles de la mesa y los que lleva en el regazo, quedan ocultas partes “delicadas” de su anatomía femenina…

– Ah, ya entiendo… Sí que me he fijado también en que en su despacho tiene una bella foto artística, tapándose con varios tribbles, en plan pompones, como lo que me explica usted de taparse con los tribbles y parecido a lo que hizo la teniente Uhura con unas grandes plumas en Nimbus III

–Sí, recuerdo ese “incidente”, siempre pensé que ya lo podría haber hecho veinte años antes cuando estaba más lozana…

–¿La teniente Uhura o la Nagusa?

–La teniente, la teniente, por supuesto, la Gran Nagusa siempre está lozana… Y me alegro que se halla fijado en la foto de los tribbles y la Nagusa, porqué fue idea mía…

–Sí, sí, ha quedado muy artística… la foto, quiero decir, claro… Aunque cada vez que la veo, pienso en las canciones aquellas antiguas de la Tierra, en concreto una de los Mojinos…

–¿Cuales?

–Escozíos

–No que Mojinos, si no que canciones… ¿que canción en concreto?

–Dejamé que te acaricie el tribble…

– Ah, es verdad… Dejame que te acaricie el tribble, dejame… Sí, sí, ya me acuerdo…

–Por cierto, ya que hablamos de música, ¿que tal le va Sr. Liriok con aquel Bar musical que montó?

–El Liriok´s, sí, la verdad que no muy bien, ya que lo tuve que traspasar. Estamos viviendo unos tiempos muy difíciles la verdad.

–Cierto es…

–En fin, que se le va a hacer… Bueno, ya hemos llegado a la sala del transportador, venga Sr. Jim, súbase para que yo le transporte de nuevo a su nave…

Continuará…?

Nota aclaratoria: Alguno dirá que el título es algo engañoso, pues no explico «como conocí a vuestra Gran Nagusa», pero vamos, los conocedores de la serie «Como conocí a vuestra madre» de la que he tomado el título, sabrán que realmente en la serie no se explica «como el protagonista conoció a la madre de sus hijos», así qué pienso que es un título acertado aunque no se expliqué como se conocieron la Gran Nagusa y el Sr. Jim, vamos…

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